Situada al norte de la cidad, fuera de Baia de Todos os Santos, Itapuã es la continuación de una serie de playas, llegando hasta el Farol de Itapuã, en la Playa del Farol.
Por ser bañada por el Océano Atlántico, atrae a muchos surfistas. En sus arenas, coqueros y formaciones rocosas dividen el espacio con quioscos en donde se sirven de deliciosos platos típicos, inclusive el acareje, manjar de Bahia.
La playa Rua K y Farol de Itapuã son los trechos con mayor infraestructura y presencia de piscinas naturales, ideal para tomar baños en familia.
Itapuã es punto de desove de las tortugas marinas.
Formada por 8 barrios y casi 30 kilómetros de playas, Barra Da Tijuca es un centro cultural y de entretenimiento que atrae cada vez a mas visitantes.
Rodeadas de innumerables shoppings, restaurantes, bares y quioscos, las playas de aguas turquesas y transparentes, con un formación de olas bastante peculiar, hacen de sus arenas el reducto de los practicantes del surf, windsurf, bodyboard y kit surf.
Albergando inclusive a varios campeonatos nacionales e internacionale de estos deportes.
Desde hace mucho tiempo, las bellezas naturales y el carnaval le otorgan a Brasil fama internacional, atrayendo a miles de turistas durante todo el año.
Hay un atractivo especial que sólo se descubre al llegar aquí, el pueblo brasileño.
Mucho más que los paisajes, la forma de ser y de llevar la vida de esta gente, sorprende por su simplicidad, disposición, esperanza, hospitalidad y alegría.
Los turistas que buscan Brasil como destino de vacaciones, en primer lugar lo hacen por sus bellezas naturales; pero cuando llegan, encuentran tanta hospitalidad que enseguida se encantan también con la mezcla de colores, razas y culturas de los dueños de casa.
Los turistas extranjeros apuntan que una de las principales características es la alegria del pueblo.
De este espiritu caluroso y festivo, nacen manifestaciones populares como el Carnaval, el Fin de Año y las Fiestas Juninas, famosas por la animación y alegría.
Entre innumerables playas, paraísos ecológicos y ciudades históricas, el visitante esta siempre acompañado de personas listas para atenderlos, convirtiendo el viaje en algo inolvidable.
El crecimiento de los últimos años no afecto a Barra da lagoa que sigue siendo un lugar tranquilo y apacible, con muchas posadas, sin grandes hoteles o comercios.
Los restaurantes se encuentra en la zona frente a la playa, y en ellos la comida más demandada son los frutos de mar.
Las aguas de Barra da Lagoa son extremadamente tranquilas ideal para descansar y olvidarse de las preocupaciones.
Si quieren hacer surf, pueden tomar el bus e ir a Mole, que está muy cerca y tiene olas bien grandes.